Estoy bien. Lo único que pasa es que yo estoy en otro sitio y lo demás no se mueve. ¿Cómo se soluciona eso? Si yo estoy preparada para saltar y quien quiero que salte conmigo me dice: estoy contigo, pero no salto.
Mierda. Encima a esta hora me han multado, seguro.
Qué raro es todo a veces.
He estado leyendo los relatos que García Madero me envió hace meses, ya casi un año. Como estaba en pleno enamoramiento y como todavía no lo conocía lo suficiente, no supe leer de verdad lo que contaba.
Ahora las cosas ya no van tan bien y es como si los dos nos replegásemos al punto donde estábamos cuando nos conocimos: estoicismo. Él parece arrastrado por una melancolía existencial y yo…
Y yo… ¿qué?
Es raro, lo que pensaba hace año y medio lucha por imponerse, pero es como si algo realmente hubiese cambiado de forma definitiva y no me dejase volver a donde antes. Sin embargo él, que fue el catalizador de este cambio en mí, ya no está conmigo.
¿Seré capaz de seguir adelante con todo sin tenerlo a mi lado? ¿O esta fortaleza fue un espejismo (más) del enamoramiento? Tengo la intuición de que no, de que emprendo un camino nuevo para mí en el que probablemente no haya retorno: poliamor, pareja abierta y muchas ganas de vivir.
Veremos a ver qué pasa.
“ WILHELM REICH: Investigó, por ejemplo, las prácticas masturbatorias y se topó con que la mayoría de las personas no podían correrse sin fantasear, y que la mayoría de las fantasías no eran placenteras, sino crueles: soñaban con ser azotados, atados, torturados, con comer materia fecal, etc. Se encontró con multitud de corazas moralistas que acompañaban a los individuos a la cama y llegó a la conclusión de que para el hombre corriente, el acto sexual es, o un acto de mera evacuación, o una prueba de dominio. El sexo convertido en algo vil, íntimamente unido a la violencia, perdería casi todo su potencial placentero. La vivencia de esa sexualidad sería una caricatura de la verdadera sexualidad y nos convertiría en monigotes llenos de contradicciones, incapaces de entendernos a nosotros mismos, seres desvalidos que, al no poder confiar en nosotros mismos clamamos por una autoridad superior. ”
Después de tantos años huyendo de prejuicios que supongan enfrentamientos entre sexos empiezan a pasarme cosas que corroboran una cierta base científica de dichos prejuicios.
Parecía obvio que los hombres y las mujeres nos relacionábamos sexualmente de formas diferentes puesto que biológicamente somos diferentes. Lo que no podía imaginarme es que, cuanto más exploro mi sexualidad y la de otros, iba a darme de frente con los estereotipos hechos realidad.
No juzgo. No valoro. Lo que me pasa es que estoy sorprendida e intentando asimilar qué nos pasa con el sexo.
El verano y la naturalidad del desnudo. Casi siento ese sol en mi propia piel.
Me encanta este tumblr. Sin photoshop, sin atrezzo, sin escenificaciones. Sólo piel y aire libre.
(Source: realoutdoor)